jueves, 3 de marzo de 2022

 Es necesario despatologizar la conducta alimentaria, pero asumirlo, implica cuestionar algunos dogmas centrales en nuestro discurso moderno


Se pretende convencer a las personas, de que sus cuerpos deben responder de cierta manera, de saciarse, de asquearse, de disfrutar... todo de la misma manera... como si fueran fabricados en serie, como robots... o mejor dicho, como rebaño...


asumiendo, que es suficiente memorizar fórmulas y gráficos elaborados en base a estudios que fueron hechos hace décadas, que no han sido reevaluados ni contrastados con las nuevas evidencias científicas...


asumiendo, que podemos ser clínicos, sin entender los fundamentos más básicos de la función humana...


Necesitamos, como supuestos clínicos de la nutrición, ser un poco menos caradura, y aceptar nuestra incompetencia, ineptitud y ausencia de empatía ante los conflictos que muestran nuestros pacientes en el consultorio...


Necesitamos dejar de ser tan mediocres, y dejar de creer, que el éxito del tratamiento se nota en forma de kilogramos, y no en forma de bienestar...


Si el paciente dice que le duele, que le asquea, que le irrita, que le incomoda, o lo que sea... y no hay signos clínicos de evidencia fisiológica... pues no es un asunto fisiológico, y en lugar de insultar a la inteligencia del paciente, tratando de convencerle de que está bien... que no es nada, que al rato se le pasa...


y no, no estoy hablando de situaciones intrahospitalarias... estoy hablando de consulta privada... esa que nos encanta cobrar y promocionar...


Tal vez, podríamos empezar a cuestionar nuestra muy poco verificada teoría... y atender... lo que dicen los pacientes


porque en el consultorio, no se encuentra la señora Casanueva... ni un monton de reacciones bioquímicas, en el consultorio se encuentra doña martita, que no sabe, porque cada vez tiene menos hambre... o porque lo que antes disfrutaba, ya no...


o porque, a veces, siente tantas ganas de vomitar... 


Exitoso no es el nutriólogo que consigue que un sequito de pacientes obsesivos se apeguen a un plan y logren cumplir el reto de los 21 días...


Exitoso tampoco es el que mas likes logra en las publicaciones...

exitoso, será aquel nutriólogo que cuando esté en silencio consigo mismo, sepa a profundidad que no está estafando personas, vendiendo promesas de felicidad...


Porque eso es lo que terminamos haciendo...


y si, esto se va a lograr cuando despatologicemos el discurso costumbrista del nutriólogo clínico, y empecemos a escuchar... pero realmente escuchar a nuestros pacientes...


y pues parte de esto implica...  algo que mi ego reclama... y me corresponde aceptar mi error...


yo no trabajo con pacientes con trastornos de la conducta alimentaria...


Yo trabajo con pacientes, que han sido mal diagnosticados...

y se les ha convencido, que son una enfermedad...


que independientemente del control, o la figura que tuvieran

son revictimizados...


con pacientes, que en ausencia de evidencia de enfermedad, alguna vez creyeron que el problema era su cuerpo, o su forma de alimentarse... o su metabolismo...


y resulta.... que muchos de nuestros dogmas clínicos, son parte del problema...


porque tratamos de tratar a cuerpos no necesariamente enfermos...  como situaciones clínicas, despersonalizando... para no vincularnos, vaya a ser que nos tengamos que observar a nosotros y a nuestros propios trastornos...


y si, lo dije yo...