¿Qué es el miedo, y para que me sirve?
pregunto a mi misma, en un intento de repetir esos cuestionamientos que a costa de sesiones he aprendido, esos que me sacan de estados de conciencia donde el castigo y el auto reproche parecen ser el único lugar en el cual resguardarse de la incertidumbre de la vida.
¿Qué es el miedo? me repito, sin poder encontrar una respuesta
Dios hizo dios y hombre, y no dios y miedo, son las primeras palabras que llegan al encuentro de mi mente, una frase dicha por mi abuela, luego por mi madre y ahora por mi misma.
sin embargo, yo no soy católica, ni creo en dioses clavados en cruces de madera, así que acudo a mi fuente de confianza, la sacrosanta wikipedia, horror de académicos, y fuente de significados para ociosos como yo.
El miedo es una emoción desagradable que es provocada por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta en todos los animales, lo que incluye al ser humano. La máxima expresión del miedo es el terror. Además, el miedo está relacionado con la ansiedad.
dice...
sin embargo, como tantos otros saberes muy pulidos y rebuscados, ante tal muestra sintetizada de palabras no desaparece el miedo.
Tal vez porque no percibo al ser humano que escribe detrás, o tal vez porque yo nunca fui una mujer de diccionarios; mis primeros encuentros con lo abrumador de eso a lo que llaman realidad, con lo inexplicable, fueron acompañados de historias sencillas, de cuentos, de leyendas... quien mejor que Caperucita Roja podía explicar los peligros de escuchar a los extraños... quién mejor que los tres cochinitos para educar acerca de la previsión...
y si bien, es cierto que en la cultura existe una tendencia a utilizar el panteón griego como fuente de respuestas, bien podría ser una historia narrada desde cualquier otro lugar... u otro panteón.
aun así, en esta ocasión las fuentes etimológicas guiaron el camino de mi mano, y del miedo fue la phobia, y de ella me moví a phobos y descubrí una mínima historia, escrita por quien sabe quien, pero la cual, dio una respuesta...
Fobos en la mitología griega, personifica al temor, ha nacido producto de la unión ilícita entre su madre Afrodita y su padre Ares.
Fobos, al igual que sus hermanos, acompaña a su padre a las batallas, aparece en los guerreros, haciendo a algunos huir, y a otros fingir su muerte
Fobos, el miedo, es un heraldo de la guerra, mi mente resuena... ¿pero a caso no será tambien heraldo del amor?
quien no se ha visto intimidado ante la idea de la vulnerabilidad que los conceptos mas románticos del amor implican
y quien es tan arrogante para negarlo... al menos, en este momento no puedo, ya que el miedo inunda mi cuerpo...
el miedo, ese miedo, entonces tiene un lugar, una función, ahora, ¿Qué me avisa?
dicho cuestionamiento implica otro tipo de respuestas, más profundas, de mayor perspectiva...
Aunque el miedo persiste, algo dentro de mi ha cambiado
en un instante, es cierto que no ha cambiado el miedo, pero si he cambiado yo...
continúo leyendo el texto, solo por no dejar, y al final de ese muy insipido articulo dice
Plutarco registra que Alejandro Magno, antes de la batalla de Gaugamela, realizó sacrificios a Fobos
la idea cimbra en esta ocasión... Alejandro Magno, conquistador de imperios... realiza sacrificios, no a Ares... sino a Fobos...
una serie de pensamientos cae cómo aluvión, y busco distintas fuentes de respuestas, paradójicamente, no encuentro alguna que parezca confiable, y cada sitio web me arroja en su lugar interpretaciones personales de dicho sacrificio
que si guerra psicológica contra Darío III, que si para librar a sus propios hombres del temor en batalla...
me parece poco relevante, Alejandro Magno, conquistador de imperios le rezaba al miedo, tal vez a su miedo, o al miedo de otros... tal vez sacrificaba, o no... ese no es el asunto que golpea mi mente...
¿Si ese guerrero mítico, tuvo la deferencia de honrar al miedo, tan arrogante he de ser, como para no honrar al mío?