sábado, 9 de octubre de 2021

 A los adultos les asusta hablar de sexo, lo cubren de morbo, lo ensucian, lo vuelven corrupto y luego le ponen un juego de lencería para justificar su manera desbordada o inhibida de ejercerlo

A los adultos les asusta hablar de sexo, pero enserio hablar de sexo, con la naturalidad con la que se habla de ir por las tortillas... porque de niños tuvieron miedo de contarlo... de nombrar a los genitales correctamente, de hacer las indicaciones de salud correspondientes

y esos niños, van y se convierten en adolescentes cuyo cuerpo buye, y apesta, por cierto... que se precipitan educados por la pornografía en el mejor de los casos...

que se envuelven en prácticas sexuales de riesgo y ahí empiezan, las oleadas de embarazos precoces, porque nadie dijo que la sexualidad requiere responsabilidad y compromiso, que se puede tener sexo por puro placer, que hay que 

luego, hay muchos que encuentran cómo única manera de desinhibición el consumo de sustancias, cómo única manera de relacionarse el sexo casual, y pues, vamos, está bien...

pero sigue habiendo un universo de posibilidades a un lado...

a veces se coincide con personas, que por no aceptar su inexperiencia, agreden los cuerpos de sus parejas, responsabilizan y culpan, siendo que pues... vamos, era un momento compartido... y jugar es sensibiliza...

y así, se llega a una fase adulta un tanto más "madura" de gente que renunció a sus deseos, que se conformó con sexo insípido y triste, anorgásmico, que va perdiendo la comunicación sexual, que requiere sustancias más fuertes para "disfrutar" o que requiere de experiencias más riesgosas...

todo porqué, porque por seguir manteniendose en los lugares socialmente responsables, no hablan, no comparten, no cuestionan, no experimentan...

y mira, que en pareja todo está permitido, mientras sea consensuado...