Hoy tuve un accidente, de esos que "pudiera haber sido peor" pero que igual asustan
Sin entrar en detalles, me golpeé en la cara y temía una fractura
Al momento, entré en pánico, no podía dejar de llorar, me asusté mucho
Sabía que necesitaba ir a urgencias pero no podía ni hablar, ni respirar y no dejaba de sangrar
Estaba sola... Sabía lo que tenía que hacer, pero mi cuerpo no respondía..
Me metí a bañar para lavarme la sangre de la cara y tratar de calmarme, pero no funcionaba...
en medio de mi caos, escucho unos miaus...
Si, Carlota me espera a que salga de bañarme, pero es cómo que se asegura de que no me ahogue y luego se va...
Hoy no, hoy cuando salí me esperó, se me subió encima como si me abrazara... No sé explicarlo...
La verdad si dejé de temblar... Pero no podía dejar de llorar... le mandé mensajes a mi mamá, y si, al final si me pude tranquilizar, justo a tiempo de que llegara Carlos y me llevara a urgencias
El asunto aquí, lo que me tiene pensando y escribiendo esto, es que me quedé dormida un rato y hace un momento desperté con Carlota sobre mi, lamiendo justo en la zona del golpe...
No me ha dejado sola desde que Carlos se fue nuevamente a su trabajo...
Es como si me cuidara... ella, un animalito tan pequeño, tan feroz, tan ella misma...
Una parte de mi, cuestiona mi sentir al respecto y me ordena ser objetiva...
Otra argumenta la existencia de neuronas espejo y la capacidad instintiva de los mamíferos de cuidar a los de su manada... (Que honor ser parte de la manada de mi mishi)
Pero la verdad es que independientemente de el motivo que originó esto, siento el corazon rebosando de algo calientito
O tal vez es el efecto de los analgésicos... Son poderosos...