… iam pridem, ex quo suffragia nulli uendimus, effudit curas;
nam qui dabat olim imperium, fasces, legiones, omnia,
nunc se continet atque duas tantum res anxius
optat, panem et circenses.
… Hace ya mucho tiempo, de cuando no vendíamos nuestro voto a
ningún hombre,hemos abandonado nuestros deberes;
la gente que alguna vez llevó a cabo comando militar,
alta oficina civil, legiones todo,
ahora se limita a si misma y ansiosamente espera
por sólo dos cosas: pan y circo
(Juvenal, Satire 10.77–81)
Que gran poeta era Juvenal, y que reveladoras eran sus palabras, tan adecuadas para cualquier época, válidas desde hace más de dos mil años; Solemos decir frecuentemente que tiempos pasados eran tiempos mejores, sin embargo este fragmento nos demuestra que la republica romana padecía los mismos males que la actual democracia.
Panem et Circenses hace referencia a aquel gobierno que mediante la entrega de alimentos y entretenimiento de baja calidad compra la opinión de su pueblo, pero con esto no hago referencia a nuestros gobernantes, ya que es una práctica de uso generalizado, incluso en aquellos países denominados de primer mundo.
No debemos olvidar que el pueblo es una entidad capaz de generar una opinión propia, grandes movimientos socialmente positivos tienen origen diariamente gracias a esto, puede imponer o derrocar líderes, tiene el poder de impulsar o limitar el desarrollo de un país, sin embargo siempre se elegirá aquello que tenga más a la mano o que aunque pequeñas, más satisfacciones le provoque.
Lo que me preocupa es el “circenses”, el entretenimiento elegido por el ciudadano promedio carece de valor cultural, educativo o moral; cuantas veces no nos encontramos a la señora desesperada porque no alcanzará a ver el inicio de su novela, la cual es un refrito del refrito de la misma historia de siempre, o al señor hojeando el periódico amarillista, o embobado frente a la pantalla gritando por el juego de futbol. ¿Cuantas veces nosotros mismos lo hemos elegido?
¿Qué le ven? Dicen muchos y lo mismo pregunto yo y la respuesta es obvia, se encuentran saturados de esperanzadoras historias en los que la humilde muchacha se enamora a un hombre rico que la saca de la pobreza, simplemente por tener una cara bonita y un dulce corazón; nos regalan la esperanza del progreso sin esfuerzo, generando el falso y muy vago sentimiento de que por ganar en el campo de juego a un país situado en una mejor posición económica o cultural que el nuestro, somos aunque sea por un día, un poquito mejores, Ese es nuestro circenses, la esperanza de superioridad a un precio bajo, ¿acaso no valdría más educarnos y luchar por lograr tales objetivos?
Hace 2100 años Pan y Circo profetizó Juvenal, Pan y Toros se quejaban los españoles hace 2 siglos, ¿Tortillas y Televisa deberemos gritar los Mexicanos? ¿coca-colas y futbol?